|
¿Condenar la violencia, dicen? |
|
|
|
|
Opinión
|
Yagüe y Zapatero: un general asesino y un presidente cobarde, un artículo de los periodistas Iñaki Errazkin y Jesús Prieto
 inSurGente.- "(...) Si hubiera practicado la vieja tradición mercenaria de grabar una marca en el cinturón por cada muerto matado, sólo durante la llamada Guerra Civil su correaje se habría desgastado por las muescas, tal fue la carnicería cometida bajo sus órdenes entre 1936 y 1939. Participó en la sublevación de la colonia de Ceuta y, tras cruzar el Estrecho y arribar a Algeciras, ayudó a su colega, el sádico locutor amateur Gonzalo Queipo de Llano, a afianzar la rebelión en Sevilla. Después continuó su recorrido matarife por tierras extremeñas, reprimiendo ferozmente a los indefensos lugareños, hombres, mujeres y niños, sembrando a su paso la destrucción y la muerte, siendo la masacre de Badajoz la más conocida de sus hazañas bélicas. Cuentan que, en cierta ocasión, entrevistado por el periodista estadounidense John T. Whitaker sobre el genocidio, contestó sin despeinarse: "Claro que los fusilamos. ¿Qué esperaba? ¿Suponía que iba a llevar 4.000 rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? ¿Suponía que iba a dejarlos sueltos a mi espalda para que volvieran a edificar una Badajoz roja?". Tales eran su prepotencia y su segura impunidad. (...)" Hagan clic aquí para acceder al artículo completo en inSurGente
|